top of page
  • Celia Casanova

PABLO BIGERIEGO, actor y AUTOR de la obra de teatro ¡QuiÉn nos lo iba a decir!

Pablo Bigeriego a partir del dicho "hay que escribir sobre lo que se conoce", decidió contar la historia de Herminia y Facundo, una madre y un hijo que tienen mucho que ver con él y con su propia madre, con la que convive cada día y con la que crece y disfruta de cada momento que le brinda la vida.


De una rutina, Pablo fabrica una obra de teatro, sacándole el jugo de tal forma que la convierte en comedia, surgiendo unos personajes que dicen mucho de nuestro pretérito y a la vez de nuestro presente, ambiéntandose la trama en los años 80 y regalándole al espectador un regreso al pasado que le hará emocionarse e incluso identificarse con los pequeños detalles de la historia.



Pablo Bigeriego en la obra de teatro ¡Quién nos lo iba a decir!


Decidió autofinanciar la obra, buscando él mismo la escenografía y trabajando con amigos, sembrando él mismo la ilusión para poder hacer que esta obra de teatro llamada ¡Quién nos lo iba decir! empezase a representarse en ciertos lugares de Extremadura, su Comunidad Autónoma, y se iniciase, a partir de su pequeño recorrido inaugural, a mirar distintos teatros dentro de nuestro país. Si ya Pablo como actor era inspirador, viendo que sus límites cada vez son más grandes, hablar con él era una cita obligatoria, convenciéndome finalmente de que, como decía Aristóteles: "Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama".


¿Cómo surge el hecho de escribir una obra de teatro?

Me pregunté ¿Qué puedo escribir yo cercano a mí y que yo conozca? Y a partir de la frase "hay que escribir sobre lo que se conoce", empecé a darle vueltas y llegué a la conclusión de que yo vivo con mi madre que tiene 90 años, cuido de ella y soy además el único que reside con ella en Badajoz. A partir de este hecho, intenté trasladar cosas de nuestra rutina a una obra de teatro, llevándolo hacia la comedia, deformando un poco la realidad y haciéndolo todo muy exagerado. Visualicé dos personajes, una madre y un hijo en los años 80 y así surgieron los primeros mimbres de ¡Quien nos lo iba a decir!.


¿Qué te movió especialmente a levantar un proyecto así?

Me movió el hecho de poder trabajar con mis amigos. Tengo la suerte de trabajar con dos grandes profesionales que además son amigos con los que ya había hablado alguna vez de la posibilidad de hacer una obra de teatro, que son Beli Cienfuegos y Pedro Montero. A partir de este hecho, busqué un director teatral, que es el maravilloso Francis Lucas, que aparte de hacer la dirección, ha reescrito y modificado la primera obra que yo originé y la ha convertido en un trabajo estupendo y verdaderamente divertido. He financiado yo todo, buscando la escenografía y pequeños detalles que hacen que sea esta representación un auténtico viaje a los años 80, como por ejemplo distintas músicas representativas de esa época y anuncios míticos de esos años.


Viniendo la historia de algo tan personal e incluso íntimo donde tu madre tiene mucho que ver ¿Cómo reaccionó ella a la obra? ¿Ha ido a verla?


Mi madre se rió muchísmo y se divirtió una barbaridad. He incluido además muchas expresiones suyas que dice el personaje de la madre en la obra y que han querido que fuesen para mi un homenaje a ella. Como ya he dicho antes tiene 90 años, cuido de ella y forma parte de mi día a día.


Como curiosidad debo comentar, que en uno de los momentos de la obra yo me quedo en ropa interior, mi madre estuvo preocupada un largo rato por si se me veía algo que no tenía que verse (risas).


Fotografía de la obra de teatro ¡Quien nos lo iba a decir!

Una madre al final siempre es una madre...


Desde luego y para mí poder hacerle un homenaje es una de las cosas más bonitas de este proyecto.


¿Por qué tiene que ir la gente a ver ¡Quién nos lo iba a decir! ?


Es una comedia de enredo y con situaciones muy locas que seguramente hagan reír, aparte de ese lado con el que el espectador se puede sentir identificado al estar ambientado en los años 80. Trabajo con gente a la que quiero, nos reímos y todo eso se refleja en el escenario. Estamos muy felices y esperemos que el espectador lo reciba tal y como nosotros lo estamos viviendo.


¿Cuál es el siguiente objetivo a partir de ahora?

Intentar mover la obra de cara al 2023 y difundirla todo lo que podamos, ya que estamos echando toda la carne en el asador. Queremos que se vea tanto en nuestra Comunidad Autónoma (Extremadura) como en toda España. Estamos muy ilusionados con el proyecto.









11 visualizaciones0 comentarios
bottom of page